Heme aquí nuevamente, por fin con un rato de paz, a solas, con los pensamientos una vez más. Y es en estos momentos donde logro que los pensamientos los cuales son como semillas sembradas, puedan nacer crecer, tomar forma en mi cabeza, y solo puedo mostrarles una pequeña parte de esa forma mediante estos escritos.
Ahora cambio la sede, ya no más Argentina, Barcelona, ciudad cosmopolita de seguro. Y llegue con muchas expectativas, sobre todo por la angustia de la sociedad en la que vivimos los argentinos y tratando de descubrir un polo opuesto en Europa. Pero para mi sorpresa, algunas cosas cambiaron pero muchas otras no, ciertas actitudes y ciertos aspectos son característicos del ser humano, acá también está plagado de gente intolerante o gente que no se sabe brindar al resto, aunque debo admitir son la minoría. Es una sociedad plagada de reglas, y multas para quienes no cumplen, casi todo se encuentra estandarizado y medido, el cuidado de la vía publica y remodelación de espacios verdes es tarea cotidiana. Parece haber un balance muy bien logrado entre la conducta de la gente y esta imposición de las reglas, obviamente que la sociedad las ha aceptado de lo contrario esto sería un caos. También existe un gran balance en lo económico ya que se nota que el poder de compra acá es bien grande y los sueldos no tienen grandes diferencia entre ellos, es decir un empleado promedio puede ganar unos 1000-1500 euros mientras que los sueldos de directivos rondan los 6000 euros es decir unas 4 veces más mientras que en países como el nuestro las diferencias son mucho mayores.
A pesar de que esto puede que tienda a menguar las diferencias la discriminación aunque no lo queramos siempre existe, y creo que va a seguir existiendo, debe ser por un tema de preconceptos o de paradigmas que generamos en nuestras cabezas, pero lo cierto es que se siente, no solo uno, sino que se ve hacia el resto también.
Volviendo a las cosas buenas, se siente raro, es como si todo estuviese donde tiene que estar y el funcionamiento de las cosas fuese ideal. Obviamente hay gente que se esfuerza mucho detrás para que esto ocurra y el trabajo de la policía por ejemplo es constante, no solo para intervenir en siniestros como choques y demás, sino que actúan como educadores por así decirlo de la sociedad, corrigiendo toda desviación de la conducta moral establecida. Me ha contado gente de acá por ejemplo que en caso de sentarse mal en un banco te llaman la atención, y ni hablar si escupís en la calle u orinas, lo cual trae aparejado multas.
A pesar de estar en un mundo totalmente nuevo y distinto, no sé si en cuanto a las costumbres, al menos muy pocas, pero si en lo físico, note que la adaptación es realmente sencilla y uno enseguida sabe cómo funciona todo o como es que debería funcionar, logrando desenvolverse sin problemas.
Laterrr