
martes, 16 de noviembre de 2010
Historia.

domingo, 14 de noviembre de 2010
Pausa
Y como siempre en la vida llega un momento en el que nos detenemos. Las cosas dejan de avanzar, probablemente tenga que ser un domingo. Es uno de esos días en los que parece distorsionarse el avance del tiempo, donde parece que nos vamos a aburrir todo el día. Donde el día pasa a jugar el rol de “medio tiempo”, es el descanso, la pausa justo antes de volver a empezar con todo, de volver a salir a correr y a sumergirnos en esa realidad que todavía no comprendemos y nos atrapa día a día como marionetas de un juego que tampoco entendemos.
Estando acá en Barcelona todo cambio, Y MUCHO. Tiendo a pensar que al cambiar el contexto de algo se lo cambia todo, pero lo importante es que tanto ese contexto influye sobre nosotros, y como dejamos que el contexto nos rodee o no. Al principio viniendo desde Argentina, y trayendo todo lo que tenemos los Argentinos, analizaba todo desde esa perspectiva, así como también bajo la mía propia desarrollada por mis vivencias y crianzas, estando bastante cerrado a lo que pasaba a mí alrededor. Pero de a poco me voy abriendo, logrando interactuar con la gente de Catalunya, tal vez conociendo a gente de acá, haciendo algún amigo, ablandándome. Y descubro que esto es lo más lindo que hay de estar en un lugar nuevo. Yo ya sabía esto, ya que cuando me fui a Vail, Colorado, una de las cosas que volví diciendo es que uno realmente se enamora de un lugar y logra sentirse parte de este viviendo en el mismo, conociendo a la gente que vive en él y llevándose un cachito de cada uno de ellos para siempre dentro de uno. Lo que tal vez haya sucedido acá es que al ser un grupo de 4 Argentinos más bien cerrados y convencidos de nuestras formas, anduvimos cerrados y muy “convencidos” como me dijo una portuguesa el otro día.
Pero a medida que el tiempo va pasando, y se van dando los distintos días, cada uno va haciendo más la suya, o más bien nos vamos separando de a ratos, y descubriendo por nosotros mismos cosas nuevas, y es ahí para mi donde se empieza a descubrir lo lindo de la cuestión.
A decir verdad yo este viaje no lo quería hacer solo ya que ya lo he hecho en el pasado y se sufre mucho estando solo, es otra cosa es mucho más duro, y no me creía preparado para eso ahora. Por eso decidí viajar con los chicos, además que mejor que poder compartir con ellos las increíbles vivencias del viaje. Pero por otro lado viajando solo uno va mucho más abierto y se descubren muchas más cosas de las que uno pueda imaginar. Y bueno un poco de eso estoy logrando hacer ahora, a medida que tengo ratos a solas o voy haciendo salidas por separado no estando con los chicos. Es inevitable el cambio de actitud cuando uno está solo que cuando está en grupo. Creo que llega hasta un punto de inconsciencia las actitudes que tenemos estando en grupo vs las que tenemos estando solos. Y no es por desmerecer a los chicos ni nada por el estilo, sino para tener una distinta perspectiva de las cosas y aprovechar el viaje desde todos los ángulos posibles.
Y volviendo al tema de la pausa, bueno es lo que necesitaba hace unos días ya. Estando todos los días saliendo y haciendo cosas, tuve varias semanas sin domingo digamos, y es por eso que el domingo de hoy se me duplico, se me hace mucho más extenso y lo trato de aprovechar minuto a minuto, decantando todo lo que puedo y ordenando la cabeza para tener más espacios libres como si fuese una computadora jaja. Leyendo un rato, organizando y buscando música otro rato, escribiendo obviamente, estudiando siempre menos de lo que quisiera (debiera?).
Con respecto a los cambios, siento que voy cambiando de a poco cosas mínimas de la personalidad, pero que son determinantes a la hora de lograr algo o de definir quienes somos. El hecho de aprender a convivir con gente que no es de tu familia, el hecho de aprender a exigir algo y defender una postura cuando estas realmente convencido de ello. El hecho de hacer respetar los espacios de uno, etc. Esto en mi funciona a prueba y error sacando hasta las mas mínimas conclusiones de las situaciones, aprendiendo cuando ser egoísta y cuando serlo significa destruir algo. Aprendiendo a leer los estados de ánimo de los otros, a ser un poco más altruista, tratar de servir al resto cuando lo necesita, y saber pedir ayuda cuando es uno el que la necesita o está cansado y prefiere ser servido. Aprender a convivir con los tiempos de cada uno, con la crianza que tuvo cada uno en el pasado y amoldarse todos a todos funcionando como una familia en fin. Ya que acá todo se comparte y reparte, sea lo que sea hasta el más mínimo detalle. Y más allá de ser individualidades con pasados distintos, vivencias distintas, etc. Y todo lo que ello implica, siempre o casi siempre funcionamos juntos. Y al menos en mi caso pienso siempre en cómo ayudar y pensar en todas las variables posibles para que todo engrane y funcione sin descuidarme a mi obviamente. Y lograr ese equilibrio es terriblemente complejo, con lo cual el hecho de lograrlo me hace sentir muy bien y me gratifica.
Sin mas
tincho