lunes, 21 de marzo de 2011

Un sabor distinto. (Paris)

Y como siempre, llego a la misma conclusión. Viaje a donde viaje, los viajes se nutren de las personas que nos rodean, y de las personas que conocemos en los viajes y nos muestran un poquito de sí mismas. Y resulta que estaba en Paris, y ya era el último día, los chicos del Olivos ya se habían marchado y bueno tan solo quedamos un amigo y yo. Y todos los franceses de Paris claro. Nuestra amiga Delphine estaba en la casa de su amiga María y luego de buscarla íbamos a prepararnos para ir a bailar tango. Estaba muy cansado, pero de ninguna forma me iba a perder de eso. Y resulta que el Chavo me enseño ahí nomas en la calle los pases las posturas básicas, y me mande de una. Entramos y al rato estaba bailando. Torpe en un principio claro, pero divirtiéndome en fin, de a poco soltándome, al fin y al cabo si es algo típico de Argentina probablemente no tener vergüenza y ser caradura debe servir lo mas bien! Me viene como anillo al dedo. Termino la milonga y los dos organizadores nos invitaron a tomar algo… nunca me imagine que iba a conocer dos personas tan geniales.

Por un lado estaba Angélica, una mujer de 60 años que había bebido unas copas de más y no paraba de reírse y de halagar a los Argentinos y todas nuestras formas, se sentía muy bien claro… Y después estaba Matías, quien nos estaba invitando a un vino súper bueno, y quien nos empezó a explicar sobre sus sabores, sus orígenes y todo tipo de cosas, así sin pedir nada a cambio, como suelo hacer yo. Me sentí muy identificado desde un principio. Delphine nuestra amiga escuchaba con atención o intercambiaba alguna idea con Angélica mientras tanto.

La charla continuo de aquí para allá hasta que tocamos un tema genial. Comenzamos a hablar de lo bueno que es consumir las cosas de la naturaleza, y de lo mucho que ha andado el hombre sin darse cuenta de todo lo que ha destruido y dejado en el camino, no teniendo solución alguna muchas de las cosas. Luego pasamos a tocar otro tema ya tratado muchas veces en mi cabeza, en este blog y demás. El hecho de hacer las cosas con pasión versus seguir la rutina del día a día y caminar sin mirar a los costados. Es algo que tanto a Matías como a mí nos sorprende increíblemente. Increíblemente también Matías resultaba ser muy optimista sobre estos temas pensando en que la gente puede llegar a cambiar y que si realmente se le explican y muestran estas formas que a nosotros tanto nos dan resultados estos las pueden llegar a adoptar y a generar grandes cambios. La verdad es que mi fe falla y se doblega un poco en este punto. Pero tal vez me equivoque, y ojala así sea, pudiendo haber esperanza por sobre todas las cosas. Pero es que veo a las personas tan automatizadas y tan metidas en su mundo día a día que me resulta difícil imaginarme a estas saliendo de sus rutinas y círculos diarios para poder contribuir con el resto del mundo que los rodea y del cual hicieron oídos sordos toda su vida…

En fin volviendo al tema, que increíble que es recorrer una ciudad a través de las personas que viven en ella y a través de sus pensamientos y de su forma de ver el mundo.

Sin más, a descansar por hoy…


 

Martin

martes, 15 de marzo de 2011

Dos clases.

Bueno si, me acaba de importar nada el laburo que estoy haciendo para la UE, porque me vino la inspiración. Ayer alguien me preguntaba que de dónde sacaba las ideas o como se me ocurrían las cosas que escribía y la verdad es que no le supe responder muy bien porque tampoco me lo había puesto a pensar nunca. Pero ahora sí. Ahora lo sé. Las ideas mi querida Eva, se gestan de la siguiente forma; generalmente es algo que vengo pensando y amasando en mi cabeza durante mucho tiempo, pero que no lo tengo muy claro. Hasta que un día la idea como que madura, o lo logro relacionar con algo, no sé bien que es lo que pasa, y ahí se me da por escribir. Es como que vomito todos los pensamientos que venía teniendo con respecto a eso, y le doy forma. Como un niño que juega con el Play-Doh jaja. Y la verdad es que es divertidísimo.

Bueno pasando a lo que iba a escribir. Últimamente vengo pensando, que hay dos tipos de personas bien diferenciadas.

Considero que hay un tipo de personas (y a muchos no les va a gustar lo que voy a escribir) que simplemente son como parte del todo. Simplemente se dejan llevar, tienen su vida de acuerdo a lo que va pasando, toman sus decisiones sin pensarlo demasiado, sino porque ese es el camino que siempre han tenido en frente, no se cuestionan mucho las cosas, sino que lo único que hacen es seguir la rutina. Tal vez hacen pequeños cambios, algún viaje, algo distinto, pero en fin siempre siguen la misma dirección. Y tienen su vida normalmente, les pasa una cosa, les pasa otra, pero ellos simplemente van para adelante y no tratan de cambiar lo que los rodea. Generalmente este tipo de personas se proponen hacer cosas, tal vez tienen ideas, prometen hacer proyectos, pero siempre se quedan en la promesa, nunca llevan a cabo sus promesas realmente. Se puede ver en pequeñas cosas. Tal vez prometen llamar a alguien, o hacer algo juntos, o lo que sea, pero nunca llevan a cabo estas cosas, CUELGAN como diríamos nosotros. Esta es una actitud que normalmente la podemos tener todos, pero este tipo de personas, la tienen constantemente. Es increíble y debe ser algo psicológico, pero uno puede ver como las personas se prometen o se dan ánimos todo el tiempo con cosas que no van a realizar, lo cual perdonen que les diga pero me exaspera. Lo más probable además es que una de esas personas cuando lea esto, asegure con todo su ser no ser de estas. Ni se lo cuestionaría, jaja.

Pero por otro lado hay un tipo, los cuales son 1 de cada 9 me parece. Que son aquellos que realmente HACEN, las personas que son activas en el mundo que viven, las que realmente hacen cosas para generar cambios. Que son conscientes de lo mucho que puede afectar su actuar al mundo en el que viven. Que son conscientes de que llevando a cabo proyectos, o ni siquiera eso, sino que haciendo pequeñas cosas y contribuyendo con su granito de arena, pueden lograr que eso mismo se contagie y que los cambios OCURRAN. Son personas que cada tanto se sientan a reflexionar sobre ellos mismos y sobre lo que están haciendo. Si lo que están haciendo estará bien o estará mal. Como está afectando esto a otras personas, es algo positivo lo que está haciendo para su sociedad, para su entorno, o no afecta en nada. Podría hacer algo mejor? Que es lo que debería cambiar? Y así sucesivamente. Es una actitud pienso yo, algo que lleva mucha conducta para desarrollar, y algo que tiene algo que ver con la ambición, con las ganas de que todo mejore, con las ganas de no ser uno más, con saber que la vida es demasiado corta como para desaprovecharla, con saber que hay demasiada mierda en el mundo como para dejar que se siga amontonando sin hacer nada, con saber que la única forma de dejar este mundo tranquilo es sabiendo que hizo todo lo posible por dejar un buen rastro en el o influenciar a otros para que lo hagan… Y son estas personas las que el día de mañana tomaran las riendas, y trataran de conducir al mundo para donde ellos consideren mejor. Claro lo que aquí expongo es un poco de lo que pienso yo. Pero estoy seguro de que muchos no deben tener tan buenos motivos para hacer las cosas, sino motivos mucho mas egoístas, u otras ambiciones y razones que nunca lograre entender bien lo que me deja muy tranquilo, ya que tampoco es eso lo q quiero ser.

Así que habiendo dicho esto, y volcado todo lo que me venía dando vueltas por la cabeza puedo seguir trabajando tranquilo, habiendo elegido y siendo muy consciente del tipo de persona que quiero ser y en lo que me quiero convertir el día de mañana.

Solo resta que ustedes elijan y tomen partido, si serán de los que obran por y para el bien de todos, si serán de los que obran para sí mismos y demás motivos, o si serán de los que les gusta ser arrastrados por la marea esperando que esta traiga algo bueno el día de mañana.


 

Life´s too short…


 

tincho

sábado, 12 de marzo de 2011

Frágil

Frágil, delicado. Que volátiles que son algunas cosas. Que poco que duran algunos momentos, sobre todo los felices. Que fácil que se rompen algunas cosas. Como por ejemplo la confianza. No hay nada más frágil que esta. Creo que una vez que se ha roto ya es casi imposible recomponerla. Una vez le dije a alguien "La confianza es como una pieza de vidrio, después de que se rompe, por más de que la trates de arreglar, las fracturas se siguen notando". Una semana después se rompió la pieza ajja, pero bueno eso es anecdótico ya. Todo esto lo estoy vomitando por algo claro. Y como siempre cuando me pasa algo, lo trato de relacionar con todas las vivencias que tuve al respecto y en este momento me pongo a pensar en todas esas cosas que somos frágiles.

Y es que al fin y al cabo, siendo todos humanos, todos tenemos esas grietas, y esas fisuras que demuestran nuestra fragilidad. Muchos tratan de cubrirlas y taparlas como sea posible. Pero sus seres queridos y quienes mejor los conocen saben de las mismas, y saben que cuando estamos débiles o en nuestros momentos de bajón, son ellos quienes tienen que curarlas y remediarlas con palabras de encanto y caricias.

Maldad, la maldad destruye la confianza muy fácilmente. Generalmente quienes saben atacar y herir al otro, buscan estas grietas, y tratan de pegar en ellas, que es donde saben que más van a poder lastimar a su oponente. Es por eso que cuando dos personas cercanas se pelean generalmente se hacen mucho daño, ya que saben precisamente donde hacer presión, donde buscar la herida para abrirla. Pero la mayoría de las veces se dan cuenta de que han actuado con ira, y se quedan pensando y rogando que el herido no desangre luego del ataque, que la secuela no haya sido tan grande. Ya que en ese caso caerían los dos. Divino es el momento de reconciliación, donde ambos dos curan sus heridas y recomponen el daño causado.

En fin, ahora que, que saco de todo esto. Bueno creo que lo más importante de esto es tener bien en claro cuáles son nuestras debilidades, ser muy conscientes de ellas. Y sabernos mimarnos y curarnos a nosotros mismos. Fatal es mentirnos al respecto y desmentir estas cosas, ya que en ese caso nunca vamos a saber donde es que nos pegaron cuando lo hacen. Mucho mejor es saber bien donde nos pegaron, y admitir nuestras debilidades con orgullo, sabiendo que son parte de lo que somos, una parte que tal vez no queramos tanto, pero en fin si nos queremos, son esas cosas buenas o malas las que nos hacen ser los que somos.


 


 


 

jueves, 10 de marzo de 2011

El poder de saber

Que increíble que es saber todas esas cosas que uno se guarda y no las puede decir por… bueno por miles de motivos. Por ejemplo hay muchas veces que me pasa que sé que he hecho algo muy bien, o le he dado una idea genial a un amigo y el festeja la misma infinitamente sin darme reconocimiento alguno, pero en el fondo se que no estaría nada bien quitarle el crédito, mejor es verlo como disfruta y es feliz. O cuantas veces ha pasado que hemos logrado algo realmente bueno y provechoso pero no se lo contamos a ciertas personas por el miedo de acrecentar celos en ellos. Me refiero a todas esas situaciones de las que nos damos cuenta pero que no las podemos explicitar ya sea por un motivo u otro y que solo las podemos disfrutar por dentro.

Me pasa que suelo ser terriblemente perceptivo, suelo darme cuenta muy fácilmente cuando algo le cae bien a alguien o lo cae mal. O cuando alguien esta de mal humor, o cómo reaccionan las personas frente a ciertas situaciones. Y claro esto claramente tiene que ver con lo que les estoy diciendo, esto hace que muchísimas veces sepa que le está pasando a alguien o en cierta forma que es lo que está pensando, pero obviamente no lo puedo explicitar, de lo contrario perdería todo el sentido, o todo el encanto la situación. El momento que mas me hace recordar, y me dio la idea para escribir sobre esto fue una niña que conocí hace unos meses. Fue increíble, la conocí, me encanto, le conté todo de mí, me conto mucho de ella. Yo como siempre abriéndome a cualquiera sin motivo alguno ni razón necesaria para hacerlo, disfrutando obvio. En eso luego de unas horas de charla, ya leía toda la situación, sabía lo que estaba pasando. Ella estaba disfrutando de lo que oía. Y yo más aun sabiendo eso. No fue necesario pasar a mayores, no fueron necesarios los besos ni siquiera caricias, con la mirada lo decía todo. Hubo algún que otro comentario el cual revelo la situación. Pero el hecho de dejarlo así fue increíble. Me encanto. Y tanto ella como yo supimos lo que paso. Supimos que durante ese rato nos conectamos muchísimo y conocimos a alguien que si la situación hubiese sido levemente distinta, el resto de las cosas también hubiesen seguido el mismo curso.

Qué más da, en fin, sigo disfrutando día a día de saber y poder intuir que es lo que piensa el resto y hacer uso de eso para animar a la gente, o sacarle sonrisa a alguna mujer, o conseguir algo a cambio en el momento adecuado. Simplemente es genial, y funciona.

Buenas vibras


 

Tin