Poco a poco día a día, cada vez me convenzo mas de que fuimos hechos para recorrer todas y cada una de las maravillas del mundo. Si el mundo fue creado para nosotros, o nosotros fuimos creados para él, que mejor que recorrerlo en su totalidad. Que mejor que visitar cada rincón y aprender todo lo que podamos de él.
Hace no mucho me di cuenta que una de las cosas más importantes y que ha logrado que la naturaleza prevalezca en sus miles de formas, mutaciones, evoluciones y potenciadora infinita de la belleza… es la biodiversidad. La diversidad biológica. Gracias a ella las miles de especies han logrado adaptarse cada una a los diferentes climas, condiciones adversas y recursos locales. Es así como cada una de estas distintas formas presenta una sabiduría en sí misma y debe ser respetada como tal. Esta es la firme demostración de que las soluciones a los problemas se deben dar de forma local y que no hay una regla para todo, sino que toda idea por más pequeña y remota que sea, debe dejarse ser y florecer si es que la misma puede dar frutos. Gracias a esto nuestro hermoso planeta está plagado de sabiduría en infinidad de formas, pudiendo nosotros aprender de las mismas y convertirnos en increíbles transportadores de información.
Siempre pensé que el ser humano puede ser terriblemente bueno para el planeta, pero también terriblemente malo. Creo que no hace falta aclarar en qué extremo nos encontramos hoy en día. Hemos extinto casi el 50% de la biodiversidad del planeta. Pero todavía hay esperanzas. La tierra ha sobrevivido a todo tipo de catástrofes ambientales. ¿Tan egocéntricos somos que pensamos que no sobreviviría a nosotros? ¡Claro que lo haría! ¡Los que no sobreviviríamos seríamos nosotros!
Y es así como el poder que tenemos es increíblemente grande, para bien o para mal. Entonces… ¿Si la sabiduría reina todo a nuestro alrededor, y nosotros, teniendo gran capacidad de transportarnos y de aprender, que mejor que llevar la información de un lado al otro del globo, esparciendo las soluciones que nuestra madre naturaleza nos ha proporcionado? ¿No sería hermoso poder convertirnos en agentes de cambio sumamente positivos para nuestro planeta, educándonos y trasladando semillas de un lado a otro del globo observando cuales de ellas florecen y dan mejores resultados? Ya los nativos comenzaron con este proceso hace miles de años, sin saberlo llevaban en sus canoas las semillas de los frutos que consumían de un lado al otro, y así fue como se esparcieron muchas especies a lo largo del globo. Luego fue el turno de los colonizadores, llevando el cacao, el caucho, cereales, y otras variedades de un lado al otro para beneficio propio. ¿Qué tal si lo hiciésemos para generar abundancia en este mundo tan desnutrido que nos mira con recelo en estos tiempos?
Tenemos un gran poder en nuestras manos, está en nosotros en estos tiempos de “escasez” generar la abundancia necesaria. Sobre todo aquellos que nacimos en abundancia. Pensemos… ¡Actuemos!

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