Y como un virus. Esa es la solución para mí ahora. El sistema se va a seguir manteniendo. Pero poco a poco lo podemos ir corroyendo.
Algunos le echan la culpa a la raza humana. Otros ven los problemas solo de forma superficial. Para mí el sistema bajo el que vivimos es completamente tóxico. Por otro lado tengo fe ciega en las personas. Creo que ha llegado un momento de nuestra evolución en la que el amor puede sanarlo todo. He visto milagros, y se de primera mano de gente que lo ha perdonado TODO. Madres que en pos de una vida mejor para sus hijos los han dado en adopción, siendo que los mismos habían sido fruto del trabajo de su cuerpo. He visto hombres perdonar el asesinato de sus hijos. He visto el amor prevalecer.
Y como un zángano lento pero eficaz, podremos introducirnos en esta maraña de leyes y de reglas sin sentido, que pretenden controlar nuestros corazones y opacar nuestra luz, pero que de ninguna forma lo van a lograr. Todas estas estructuras deben caer, y solo prevalecer aquellas acordadas entre las personas para una vida mejor.
Así es como fruto del amor, con una explosión de la creatividad, y la ayuda mutua entre las personas debemos mantenernos unidos y generar una solidez suficiente para salir adelante y avanzar como un grupo de seres dispuestos a ser libres. La violencia debe ser erradicada, la misma no sirve ni nunca ha servido para nada. Solo corrompe nuestros corazones, y ojo por ojo todos nos quedaríamos ciegos.
De la mano de cooperativas, ONGs, y muchas otras asociaciones que irán surgiendo todos los personajes marginados de la sociedad tienen que lograr encontrar su lugar en ella mediante un trabajo digno que les permita educarse, y alimentar a sus hijos.
El mercado capitalista y financiero debe ser desarmado. El mismo solo sirve a los fines de una elite dominante la cual debe abandonar sus lujos y egoísmo, dejando de esclavizar a las clases dominadas.
Tenemos que comprender, en mi humilde opinión, que el dinero solo sirve para lograr el intercambio de materias muy desiguales, (es decir un productor de papas no puede pagar con una tonelada de papas, un lingote de oro), y que el mismo es tan solo un papel.
Estaría bien pensar y empezar a plantearnos si el mundo en el que estamos es el que realmente queremos para nuestros hijos. Estaría bien plantearse que porque la clase trabajadora, que son quienes levantan las ciudades, arán los campos, cosechan nuestros alimentos, son siempre los que menos obtienen. ¿No son esas las cosas importantes de la vida? ¿Por qué los que trabajan físicamente y duro son los que menos reciben? ¿Está bien pagarle más al que trabaja con su cabeza?¿Tuvieron ambos dos las mismas posibilidades al nacer?¿Porque en una empresa son miles los que trabajan para unos pocos?¿Está bien que el dinero se acumule cada vez en menos manos?¿Está bien que los que disponen del dinero estén exentos a las leyes y lo puedan TODO? Son solo algunas de las preguntas que me planteo.
Es por eso que el poder y el cambio están en nosotros. Estoy CONVENCIDO de que el próximo gran cambio que vivirá la humanidad será un cambio de conciencia. Un cambio en el que las personas se darán cuenta que no hay quien sea más importante que el otro, sino que todos estamos parados al mismo nivel. Que nadie debe explotar a nadie, y que todos, que buscamos vivir en paz y armonía, lo mejor que podemos hacer es aspirar a eso.
Si entendemos que el poder está en nosotros, sabemos que unidos y organizados, podemos llegar a demandar los cambios necesarios. Las estructuras de explotación que hoy existen deben ser desarmadas, y sería realmente hermoso que el cambio sea radical.
La violencia no puede servir a estos fines, ya que no podemos pretender la paz con violencia. Casi todas las grandes revoluciones de la historia han sido violentas, y es por eso que los cambios han tardado tanto. Ya que la violencia solo trae aparejada más violencia, y se entra en una espiral infinita de odio y más odio entre generaciones la cual debe ser detenida.
Solo podemos lograr estos cambios a través del amor. A través de conectarnos con nosotros mismos y entender que es lo que queremos ser en el mundo. Convertirnos en personas felices y tratar de hacer felices a todos los que nos rodean. ¡¡Ya lo dijo Bob Marley, ya lo han dicho miles, pero nunca ahondamos en estos conceptos, y nunca fueron tan necesarios como ahora!!
Llevándolo a la práctica, el poder que tenemos en nuestras manos está en el consumo. Con el dinero que tenemos, tenemos que tomar decisiones sabias. Los bancos no merecen tener más nuestro dinero, a no ser que devuelvan sus ganancias a la sociedad. Caso contrario solo se está generando una acumulación de riqueza. Los productos tóxicos, genéticamente modificados, o llenos de azúcares refinados, o con conservantes y aditivos químicos artificiales deben dejar de ser consumidos. Mejor aún sería que todo lo que consumamos estuviese producido de forma orgánica, y sobre todo, localmente. ¿Qué sentido tiene transportar un alimento miles de kilómetros si lo podemos producir en nuestro jardín?¿Hace falta seguir contaminando el mundo así para satisfacer deseos superficiales?
La vida es un camino pasajero, y solo tenemos que tomar lo necesario para el camino. Si entendemos que la vida es un camino, ¿hace falta llenarse de riquezas y acumular cual cangrejo ermitaño? Si después de la muerte no nos llevamos nada, entonces ¿Para qué perdemos los mejores años de nuestra vida acumulando riqueza? ¿Tenemos miedo de enfermarnos cuando seamos mayores? ¿O nos enfermamos y perdemos la salud por el arduo trabajo que nos demanda acumular riquezas?
Hoy en día el paradigma reinante es un paradigma de miedos, hacemos las cosas “por si acaso”, “por si me enfermo”, “por si me roban”, “por si no tengo donde caerme muerto”. El ejemplo más claro de esto es el siguiente: Imaginemos una mesa en la cual están sentadas 5 personas. Sobre la mesa hay 5 canastas, cada una con alimentos básicos. Digamos, que en una hay unas bananas, en otra unas legumbres, en otra pan, en otra unos tomates, y en otra maíz. Si las personas que están en la mesa saben compartir, las mismas de a poco pueden ir tomando lo que necesitan y satisfaciendo sus necesidades sin ningún problema. Ahora que sucede si alguna de ellas tiene miedo, o piensa que podría haber escasez. Pues obviamente, automáticamente se transforma en una profecía auto cumplida. Esa persona va a querer “acumular” la comida, va a tratar de agarrar varias canastas “por si las dudas”, “por si en algún momento le llega a faltar algo”. Al suceder esto, el resto de las personas, al ver que esta agarra un par de canastas, rápidamente intenta hacer lo mismo. Como las canastas no alcanzan para que cada persona agarre un par de ellas, los problemas empiezan, y del miedo pasamos al odio, y así estamos hoy en día. Las canastas representan los recursos, y las personas sentadas a la mesa pueden ser interpretadas como los países. Este ejemplo puede utilizarse tanto a nivel micro, como a nivel macro. Lo importante del mismo, es que explica el paradigma bajo el cual vivimos, y como hemos generado la escasez.
No solo hemos generado escasez, sino que hemos perdido la capacidad de generar abundancia. Si las personas sentadas alrededor de la mesa siguen relajadas, pronto se dan cuenta de que tienen tiempo suficiente para generar más alimentos, o para dedicarse a nuevas actividades que nutran sus vidas. Pronto comienza a aparecer la abundancia. No solo ahora no faltan recursos, sino que sobran, y cada vez se puede vivir mejor.
¿No sería realmente fácil transformar el mundo en el que vivimos en un paraíso terrenal?
Existen dos clases de ciclos en esta vida, los viciosos, y los virtuosos. Está claro sobre cual estamos parados hoy en día. Si poco a poco lográsemos saltar al virtuoso, la abundancia comenzaría a golpear nuestras puertas, y los cambios que viviríamos serían soñados.
Algunos podrán pensar que esto es una utopía, pero déjenme decirles mis queridos amigos escépticos que TODO siempre depende de cómo lo miremos. Para ustedes, que ven este cambio muy lejano, considérenlo como un horizonte, hacia el cual podríamos caminar. Después de todo, ¿Qué mejor que tener un rumbo hacia donde ir?
“Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo” – Dijo Arquímedes. Creo que finalmente lo estamos encontrando. Comprendiendo que todos somos uno, el poder amor, la paz interior, la no acumulación de riquezas, y la generación de abundancia, tenemos un punto de apoyo interesante. Además a fin de cuentas todo está relacionado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario