Estando en Barcelona, situada en España, influencias europeas, culturas que convergen, ciudad cosmopolita, libre en su totalidad de prejuicios, da lugar a cosas increíblemente descabelladas. Ahí donde nos volvemos a plantear nuestros principios, los pilares que dictan nuestro actuar, ahí donde tiembla y se pone a prueba todo lo que hemos construido interiormente durante años. Eso demuestra la magnitud y el poder de esta ciudad.
Luego de haber probado sustancias estupefacientes de varios tipos, analizando detenidamente los efectos de estas y viendo como cada ser reacciona a las mismas, analizando minuto a minuto los cambios que estas generan sobre nosotros mismos, con la atención que un niño aprende algo nuevo que se le enseña, hemos de maravillarnos mucho, pero en mi caso no lo suficiente. Simplemente siento que lo he visto todo desde afuera como una pasiva tercera persona que se cruza de brazos y se encoje de hombros sin maravillarse por lo que ve, con una cierta indiferencia, llego a la conclusión que siempre he construido. No sé si será algo descabellado o totalmente irracional para algunos pero para mí todo encaja a la perfección. Ahí donde lo que hemos amasado y construido por años aun siendo cuestionado de la forma más rigurosa posible se mantiene firme y sólido como quien dice… una montaña, sin lugar a dudas no ha de caer más. Y esto es que no hay mejor droga para mi persona que la felicidad generada por las cosas naturales.
Una de ellas es el deporte. Difícil me es explicar en palabras lo que siento a la hora de realizar deporte, ese momento en el que cada fibra de mi ser se concentra en algo tan natural como correr, ni hablar cuando a esto le agregamos competencia y que mejor que cuando se comparte con amigos… éxtasis. Sé que lo que estas palabras expresan no provee gran información ni descripción alguna de la causa de esto, pero lo importante es rescatar el meollo de la cuestión, y este es que no hay nada mejor y más saludable que hacer deporte, cuidarse de uno mismo, sentirse bien con uno mismo, amar cada centímetro de uno, y defender esta condición por sobre todas las cosas, tratando de compartirla con quien se pueda, y rescatando este principio subestimado continuamente por la juventud la cual no comprende el valor y la importancia del cuidado personal y la salud, valga la redundancia.
Por otro lado nos encontramos con las pasiones. Me refiero con esto a aquellas cosas que nos hacen sentir que caminamos día a día. Aquellas cosas que nos dan un avance continuo y nos hacen sentir que vamos cumpliendo objetivos y le dan aire nuevo a nuestra vida, nos hacen salir del estancamiento. Tiendo a pensar en esto como si fuese un estanque, algo lleno de agua, pura en un principio que a veces se empieza a pudrir, en esos momentos en que nos sentimos atascados, en esos momentos en los que sentimos que nuestra vida no tiene fin alguno. Pues en estos momentos el agua se está comenzando a pudrir y es hora de renovarla, cambiar un poco de ella. Sacar lo viejo, poner más agua nueva, tal vez agregarle algo para purificarla, cada uno debe poseer la imaginación necesaria y el autoconocimiento suficiente como para saber qué cambios hacer como para purificarla nuevamente. Y cuando el estanque esta puro podemos sentir nuevamente que avanzamos y que tenemos un punto en el horizonte donde mirar y a donde queremos llegar.
Por último se encuentra el amor, dios porque será que siempre pero siempre creo saberlo todo sobre esto, y nuevamente me encuentro parado en el mismo lugar, como caminando en círculos habiendo perdido el tiempo? No lo sé no lo creo, de cada historia he cargado algo conmigo, y aun lo llevo guardado, y ahí ha de quedar para siempre como heridas viejas. Siempre creo haber encontrado la fórmula y la forma de actuar y de sobrellevar este aspecto tan pero tan difícil de la vida. Siento que podría derramar millones de palabras por doquier de los pensamientos que tengo sobre esto, pero sería en vano ya que todos son caminos sin final y explicaciones inciertas que llevan a callejones sin salida. Es por esto que siento que mi andar está desorientado, ya que siempre creo haber elegido el camino correcto haber logrado acomodarme y protegerme lo suficiente pero mi alma volátil una y otra vez me engaña y se desata buscando alguna compañera nueva con quien fusionarse burlándose de mí, y haciendo lo que le place a su gusto y beneficio propio. Nuevamente me encuentro corriendo irremediablemente detrás de ella, como susurrándole al oído que ande con cuidado que con estas cosas no se juega, que podemos salir heridos una vez más, pero rara vez me escucha, tal vez en algún momento me mira de reojo y creo que todo va a salir bien, pero es justo luego de esos momentos que aprovecha y se aleja más aun haciendo que todo vuelva a peligrar por enésima vez.
Y estas para mí son las mejores drogas que nos da la vida. Claro muchos se reirán y cuestionaran esto, pero son estos los que para mi deberían cuestionarse como viven su vida y porque es que buscan meter cosas del exterior para alimentar su interior en vez de utilizar su interior para cultivar cosas fuera….
Yeahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
7INC40000
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